Viernes 13, bienvenidos a Crystal Lake: Jason ha vuelto
Los asesinos en serie siempre han sido uno de los iconos favoritos de las películas de terror y, entre ellos, uno de los más clásicos es Jason, el indiscutible protagonista de la saga Viernes 13... que ha vuelto este año con una nueva entrega.
Viernes 13 (2009) ha continuado con el espíritu original de la saga volviendo a los inicios, manteniéndose a medio camino entre ser una nueva película y ser un mero remake del inicio de la saga.
Por desgracia para los creadores de esta entrega, no han conseguido nada más que una película para ver y olvidar, que ha perdido todo el miedo que lograba provocar el original para convertirlo en una concatenación de escenas que, a menudo, rozan el ridículo y que beben de los tópicos más comunes del cine para adolescentes... repleto de las típicas drogas, sexo y "voy a buscar leña".
El argumento da comienzo en el momento en que Jason vé cómo su madre es decapitada, para después convertirse en un asesino de cuanto adolescente se acerca a Crystal Lake, lugar donde sucedían los hechos de la película original. Así, 13 años después de la muerte de su madre, Jason sale de la nada para comenzar a matar, lo que nos garantizará escenas violentas, pero alejadas de los episodios más gore de la saga.
El director es Marcus Nispel, que sólo ha trabajado en otras dos películas, ambas remakes: La matanza de Texas (2003) y Pathfinder (2007); Lo que nos dice mucho sobre lo que podemos esperar de este film.
Con un presupuesto inicial de 19 millones de dólares, la película ya ha logrado alcanzar la nada despreciable cifra de 54 millones y medio de dólares de recaudación, por lo que francamente podemos hablar de un producto ciertamente rentable... aunque dejará mucho que desear para los aficionados más exigentes.

